Edición académica

CUADERNOS TEMPLARIOS

Una versión más seria y ligera, pero sin perder su atractivo y frescura. Una versión más cómoda de leer e ideal para imprimir en papel.

Descarga pinchado en la imagen de las portadas todos y cada uno de nuestros números y sumérgete con nosotros en la historia de los Pobres Caballeros de Cristo.


Número 1 año 2021

La encomienda templaria de Coulommiers.
Julián Martos Rodríguez.

Comenzamos el nuevo año con la necesidad de dedicar este primer doble número de enero a dos grandes personas que por desgracia ya no se encuentran entre nosotros: Julián Martos Rodríguez y Gonzalo Martínez Diez, dos grandes amigos y mejores personas.

Como ya dije al comienzo de este proyecto llamado Cuadernos templarios, Julián Martos Rodríguez, me enseñó a amar la historia del Temple y a vivirla con la pasión que transmitía en sus gestos y palabras. D. Gonzalo Martínez Diez, el único Sabio que he llegado a conocer, me marcó el camino y las pautas a seguir para transformar ese amor y esa pasión en trabajo serio y veraz.

Recuperamos para esta ocasión este fantástico artículo sobre la encomienda templaria de Coulommiers, un artículo que publicamos en su día en la ya desaparecida revista Ábacus, articulo al que añadimos una bonita galería fotográfica compuesta por imágenes tomadas por Darío Martos y este que os escribe y un magnífico apéndice documental con fotografías tomadas por Julián Martos.

Queridos amigos, Julián y Gonzalo, vuestra llama seguirá llenando el corazón de todos aquellos que tuvimos la suerte de poder estar aprendiendo y compartiendo a vuestro lado. No cabe ninguna duda que vuestra pasión y dedicación al estudio de la historia de la Orden del Temple nos dará la fuerza y el coraje necesario para seguir luchando por esta nueva aventura que comenzamos hace un año. Vuestras ganas de vivir nos seguirán contagiando por siempre.

Cuadernos templarios va por vosotros. Cuadernos templarios sois vosotros.

Intrépido y bravo soldado aquel que, reviste su cuerpo con coraza de acero, guarece su alma bajo la lóriga de la fe.

Número 1 año 2021

La Orden del Temple y el Camino de Santiago.
Gonzalo Martínez Diez (IN MEMORIAM).


Comenzamos el nuevo año con la necesidad de dedicar este primer doble número de enero a dos grandes personas que por desgracia ya no se encuentran entre nosotros: Julián Martos Rodríguez y Gonzalo Martínez Diez, dos grandes amigos y mejores personas.

Como ya dije al comienzo de este proyecto llamado Cuadernos templarios, Julián Martos Rodríguez, me enseñó a amar la historia del Temple y a vivirla con la pasión que transmitía en sus gestos y palabras. D. Gonzalo Martínez Diez, el único Sabio que he llegado a conocer, me marcó el camino y las pautas a seguir para transformar ese amor y esa pasión en trabajo serio y veraz.

Recuperamos para ello un magnífico artículo sobre la relación de la Orden del Temple con el Camino de Santiago, un artículo que Gonzalo Martínez Diez escribió en exclusiva para la ya desaparecida revista Ábacus, articulo al que le hemos hecho un pequeño lavado de cara añadiendo algunos comentarios e imágenes. Sin duda y una vez más, este artículo va a desmontar otro de los mitos relacionados con la Orden del Temple.

Queridos amigos, Julián y Gonzalo, vuestra llama seguirá llenando el corazón de todos aquellos que tuvimos la suerte de poder estar aprendiendo y compartiendo a vuestro lado. No cabe ninguna duda que vuestra pasión y dedicación al estudio de la historia de la Orden del Temple nos dará la fuerza y el coraje necesario para seguir luchando por esta nueva aventura que comenzamos hace un año. Vuestras ganas de vivir nos seguirán contagiando por siempre.

Cuadernos templarios va por vosotros. Cuadernos templarios sois vosotros.

Intrépido y bravo soldado aquel que, reviste su cuerpo con coraza de acero, guarece su alma bajo la lóriga de la fe.

Número 2 año 2021

El castillo de Monzón, plaza fuerte de los Templarios en el Reino de Aragón.
María Ángeles Buisán.

El castillo montisonense no fue erigido por los templarios sino que, cuando los pobres caballeros de Cristo tomaron posesión de él, ya tenía una larga historia en sus piedras. Monzón era enclave musulmán entre los siglos IX y X, ya que su situación geográfica le convertían en cruce de rutas comerciales (aun hoy día, es el núcleo comercial de la zona central de la provincia de Huesca).

El castillo se erige en un cerro, al suroeste de la ciudad; de la época musulmana, procedía la Torre del Homenaje y alguna dependencia más. Aunque las distintas ampliaciones y reconstrucciones han modificado mucho su estructura, cuando llegó a manos de los Templarios debía estar bastante equipado ya que, en el año 872, Ismail Banu Oasi, de Zaragoza, estuvo preso en él. En 1083, el Cid lo ocupó y en 1089, el rey Sancho Ramírez y su hijo, el futuro Pedro I, lo conquistaron definitivamente; además, gracias a su situación geoestratégica, Monzón fue declarada cabecera del Reino de Aragón.


Número 3 año 2021

Los templarios en las iluminaciones medievales.
VV.AA.

Cuando queremos conocer la historia de la Orden del Temple de una forma documentada, debemos acudir a los manuscritos, pergaminos y legajos que se encuentran diseminados por los distintos archivos y documentos. Allí encontraremos todo lo necesario para hacernos una idea de cómo debió de ser el día a día de estos freires que, a pesar del paso del tiempo, siguen creando una inusitada expectación.

Pero además, contamos con una fuente de información -que aunque bien es cierto que se ajusta a los estilos, modos y maneras del momento de su realización- nos complementan de manera gráfica lo que los manuscritos nos cuentan: las iluminaciones medievales.

En esta primera parte de Los templarios en las iluminaciones medievales iniciamos un recorrido por algunas de esas miniaturas que no nunca dejarán de sorprendernos y que de una forma distinta e incomparable, nos muestran la historia de estos caballeros.

Un recorrido visual que guarda muchísima información y que nos ayudará, sin ninguna duda, en la búsqueda de la verdadera historia de la Orden del Temple...

Número 4 año 2021

¿Presenta la arquitectura de los templarios elementos únicos?
José Gómez Galán.

El origen de la Orden del Temple (Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salomón, en latín, Pauperes Commilitones Christi Templique Solomonici) estuvo estrechamente ligado a las cruzadas. Su aprobación por la Iglesia Católica en 1129, durante el Concilio de Troyes, y hasta su disolución en 1312, en el Concilio de Vienne, delimitan dos siglos de existencia de la Orden en los cuales su principal marco geográfico de acción, con independencia de su gran expansión en Europa, se encontraba en Tierra Santa. Debido a las diferentes funciones que ejercieron (militar, religiosa, de asistencia, etc.) se vieron obligados a crear una compleja infraestructura que les llevó a la construcción de edificios propios de distinta tipología. Resulta fácil pensar que en tan amplio espacio de tiempo y difusión geográfica hubieron de recibir diferentes influencias que marcarían las características de su arquitectura. Y en especial del arte islámico, por su contacto directo con el mismo...

Número 5 año 2021

Lamentacio quedam pro templariis.
Santiago Soler Seguí.

El Corpus Christi College de Cambridge custodia entre sus legajos, un curioso manuscrito -el Ms 450- más conocido como John of Bologna, Summa notariae. Papal and Ecclesiastical Documents, manuscrito fechado en el siglo XIV y que contiene una recopilación de 113 documentos fechados entre los siglos XIII y XIV y a cuál de ellos más interesante.

Este volumen consta de 155 folios, entre los que se encuentran temas tan interesantes y curiosos como el Apocalipsis goliardo; tratados sobre la moral de autores como san Anselmo o san Bernardo de Claraval; cartas de Eduardo I; bulas papales de Inocencio III o Bonifacio VIII; misivas como la de Clemente V citando al clero inglés para que acudiera al concilio de Vienne; versos sobre la guerra de Troya o cartas informando sobre el saqueo de Acre.

Pero entre toda esta amalgama de documentos -donde también encontramos casi inadvertidas, las constituciones de Clemente V de militibus quondam ordinis templariorum- se esconde una curiosa e interesante carta fechada en el año 1308 y de autor anónimo, titulada Lamentacio quedam pro templariis, lamento por los templarios....

Número 6 año 2021

La colonización del maestrazgo templario por los templarios.                                                                   María Luisa Ledesma Rubio.

En la zona sudoriental de Aragón la orografía del Sistema Ibérico confiere a la comarca del Maestrazgo, enmarcada por los altos valles del Mijares y del Guadalope, el carácter de frontera natural, merced a la serie de altiplanicies y lomeras con alturas superiores a los 1.000 metros y cortadas por profundos barrancos. Entre el caserío del agreste paisaje emergen las ruinas de los castillos y recintos amurallados de los Templarios, artífices en buena parte de la colonización de estas tierras desde fines del siglo XII y en el transcurso de la siguiente centuria.

Alfonso II de Aragón, siguiendo la tónica emprendida por su padre Ramón Berenguer IV, en sus campañas al sur del Ebro utilizó a las milicias concejiles como agentes de la reconquista y defensa del territorio, otorgándoles privilegios que configuraron la peculiar constitución de villas y Comunidades de aldeas. Pero tanto este monarca como sus inmediatos sucesores contaron además con el decisivo concurso de las Ordenes Militares, instaladas en una serie de fortalezas de la "extremadura aragonesa" a manera de baluarte defensivo del reino.

En un principio Alfonso II había puesto sus miras en una milicia religiosa hispana, la de Montegaudio, denominada también del Santo Redentor, confiándole entre otros lugares fronterizos la villa de Alfambra, a la que el conde Rodrigo de Sarriá dio carta de población y fueros con acusada similitud a los de Teruel y Daroca. 

Número 7 año 2021

El castillo de Cornatel, los templarios del viejo Ulver.


Por fin, torciendo a la izquierda y entrando en una encañada profunda y barrancosa por cuyo fondo corría un riachuelo, se le presentó en la cresta de la montaña la mole del castillo iluminada ya por los rayos del sol, mientras los precipicios de alrededor estaban todavía oscuros y cubiertos de vapores. Paseábase un centinela por entre las almenas, y sus armas despedían a cada paso vivos resplandores. Difícilmente se puede imaginar mudanza más repentina que la que experimenta el viajero entrando en esta profunda garganta: la naturaleza de este sitio es áspera y montaraz, y el castillo mismo cuyas murallas se recortan sobre el fondo del cielo parece una estrecha atalaya entre los enormes peñascos que le cercan y al lado de los cerros que le dominan. Aunque el foso se ha cegado y los aposentos interiores se han desplomado con el peso de los años, el esqueleto del castillo todavía se mantienen en pie y ofrece el mismo espectáculo que entonces ofrecía visto de lejos.

Con estas palabras describía el escritor berciano Enrique Gil y Carrasco describía la fortaleza de Cornatel, en su magnífica novela histórica El Señor de Bembibre. Desde luego, no le faltaba razón...

Número 9 año 2021

In illo tempore, in diebus illis. Leyendas templarias.                                                                              Santiago Soler Seguí.

"Dicen que después de acaecido este suceso, un cazador extraviado que pasó la noche dedifuntos sin poder salir del Monte de las Ánimas, y que al otro día, antes de morir, pudo contar lo que viera, refirió cosas horribles. Entre otras, asegura que vio a los esqueletos de los antiguos templarios y de los nobles de Soria, enterrados en el atrio de la capilla, levantarse al punto de la oración con un estrépito horrible, y, caballeros sobre osamentas de corceles, perseguir como a una fiera a una mujer hermosa, pálida y desmelenada, que, con los pies desnudos y sangrientos, y arrojando gritos de horror, daba vueltas alrededor de la tumba de Alonso".

De esta forma terminaba el poeta romántico Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) la conocida Leyenda del Monte de las Ánimas, leyenda mediante la cual este magnífico poeta nos narraba como caballeros templarios y nobles sorianos morían en una terrible batalla por la disputa de un coto de caza que la Orden del Temple poseía en el monte de las Ánimas.

No podemos negar que de la mano de los caballeros templarios podemos realizar un fantástico e inusual recorrido por distintos puntos de la geografía española, lugares donde el Temple estuvo presente de una manera u otra, y que seguramente sin ser conscientes de lo que el futuro les depararía, sus caballeros se convirtieron en protagonistas de un sinfín de leyendas y fábulas que pasaron de boca en boca y de generación en generación hasta llegar hasta nuestros días.

AÑO 2020

Número 0

Cuando la Historia supera a la ficción.
Santiago Soler Seguí.

Casi con toda seguridad podríamos afirmar que la Orden del Temple ha sido, y es, la orden militar medieval que más ríos de tinta ha hecho correr.

Sobre el Temple se han escrito multitud de líneas, de páginas, de libros, de Historia, pero por desgracia, también de historietas. Ciertamente sobre esta Orden siempre ha existido una aureola de misterio, algo mágico que cautiva, que fascina y despierta la curiosidad de muy diversas gentes.

Pero debemos tener en cuenta que ese halo misterioso, esos enigmas, secretos y leyendas, surgieron tras la desaparición traumática del Temple, y poco o nada tienen que ver con la verdadera historia de los Pobres Caballeros de Cristo, ya que en la mayoría de los casos, mezclar historia y mito nos llevará con toda seguridad a la confusión.


Número 1

Milites Templi. También fueron monjes.
Antonio Galera Gracia.

Quienes escriben, piensan o disertan sobre la historia de la Orden del Templo, no sé si es por ignorancia, por dejadez o por descuido, pasan por alto siempre el hecho concreto y cierto de que estos caballeros fueron a la vez guerreros y monjes. Desde que se comenzó a escribir sobre esta Orden, siempre se nos ha dado a conocer su parte militar, pero pocas veces, por no decir ninguna, su parte religiosa o monacal.

No es una aseveración mía, pero he de decir que ambas obligaciones: religiosa y militar, eran tan importantes y complementarias, que no podríamos entender hoy, con manifiesta claridad, la historia de la Orden del Templo dando a conocer la militar y dejando en la oscuridad la religiosa por creer que era inútil o menos importante... Así, pues, para mejor servir a mis lectores, como es normal en mí desde la primera vez que tome la pluma para dar a conocer la historia del temple de una forma veraz y documentada, voy a dedicar este escrito a mostrar, de la forma más detallada que mi saber me permita, la historia del monacato templario.


Número 2

Rescatando la Memoria.
Revista Arquitectura (SCA).

Muchas veces es necesario, interesante, y por qué no, gratificante, echar una mirada atrás. Echar una mirada atrás para poder seguir adelante. Esa es la intención de Rescatando la Memoria.En nuestros archivos, bibliotecas y hemerotecas, se esconden entre libros y legajos auténticas maravillas olvidadas, auténticas joyas conservadas entre papeles y manuscritos, entre textos y pliegos; auténticos testimonios escritos que merecen ser recuperados del olvido para que una vez más, formen parte de la Historia, de nuestra historia.En esta ocasión, recuperamos tres artículos publicados entre los años 1919 y 1923 en la revista Arquitecta, publicación editada por la ya desaparecida Sociedad Central de Arquitectos.Tres artículos que a pesar del paso del tiempo, siguen siendo totalmente actuales, y más en el tema que nos ocupa, la historia documentada de la Orden del Temple.Sinceramente, creemos que sobran las palabras para presentar esas tres aportaciones que una vez tuvieron a bien legarnos sus autores.Los títulos hablan por sí solos, y sus denuncias y sentencias, parecen ser el reflejo de los tiempos en los que vivimos. Falsas atribuciones templarias, denuncia del poco cuidado de nuestro patrimonio, dejadez por nuestro pasado, por nuestros monumentos, en definitiva, por nuestra historia... 


Número 3

La Orden del Temple en los reinos de Galicia, León y Castilla. Su relación con otras instituciones.

vamos a revisar aquí los privilegios expedidos por los pontífices a la Orden del Temple en temas materiales o espirituales, de lo que ya nos hemos ocupado en otro trabajo (Pereira, 2004), sino al papel que algunos templarios jugaron en la Península, concretamente en la Corona de Galicia-León-Castilla, como delegados de los papas, cumpliendo funciones representativas referidas a temas fiscales, concretamente a la recolección del impuesto de la "vigésima", que consistía en la vigésima parte de los beneficios eclesiásticos que cada clérigo percibía, destinado a Tierra Santa (Mansilla, 1945: 51).

En febrero de 1217 Honorio III nombra recolectores pontificios de este impuesto, en los reinos de León, Castilla y Portugal, al maestre del Temple, al prior del Hospital y al chantre y arcediano de Zamora, en la provincia eclesiástica de Toledo (Mansilla, 1965: doc. 35, y 1945: 53; Pereira, 2006 b: 182; Barquero, 2009: 156). 


Número 4

La torre de Ali-Bufat-Muley de Valencia y la Puerta de Bab-el Sachar en el Archivo Histórico Nacional.
Manuel Ortuño Arregui.

Según el cronista Al- Uḏrῑ (1003-1085), oriundo de Almería, estaba orientada hacia La Meca (quibla) y formaba parte del recinto amurallado de la Valencia musulmana del siglo XI con las siguientes puertas: Tiene murallas: se esmeró en construirlas Abd al-Azῑz, el nieto de Almazor, y no se conoce en al-Andalus ciudad de muros más perfectos y más hermosos. Tiene cinco puertas; la puerta de Levante se llama la Puerta del Puente [Bāb al-Qantara]y se sale de ella por el puente, que hizo el mismo Abd al- Azῑz, y no hay en al-Andalus más perfecto que él; por ese primer puente salen los convoyes hacia Toledo, Zaragoza, Tortosa y lo que hay en esa dirección. Después hacia el lado de Levante, está la puerta conocida por Bāb al-Warraq; se sale de ella, y por un puente de madera se cruza el río hacia el arrabal que hay allí. En la dirección de la Qibla está la Bāb Ibn Šajar27; y hacia el Norte, la Puerta de laCulebra [Bāb al-Hanaš]; y en el lado de Poniente, la puerta llamada de Baytāla; y junto a ella, por el lado del oeste, la puerta conocida por la Alcaicería [Bāb al-Qaysāriya]. Por estas dos puertas salen los convoyes hacia el Oeste de al-Andalus y hacia Denia, Játiva y Alcira"


Número 5

Las columnas templarias de Hervás.
Montserrat Dolz Ruiz.

Hervás es un pueblo con encanto, rodeado de bellísimas montañas y que presume, con razón, de poseer una de las juderías mejor conservadas de Europa. En las últimas décadas se ha multiplicado el número de sus visitantes, y con ellos el deseo o más bien la necesidad de un conocimiento más preciso y una visión más razonada de su historia y de sus monumentos. La aportación de historiadores y cronistas locales ha sido vital para dar a conocer la historia y el patrimonio de Hervás, a pesar de la escasez de fuentes originales y de una imprescindible documentación, pero nadie se había ocupado, en serio, de estas misteriosas columnas.

Las mal llamadas columnas templarias, son mostradas como tales a los viajeros y así son descritas en las guías turísticas, pero también en la literatura y los ensayos de quienes, aunque de puntillas, han hablado de ellas. Se ha producido un curioso y, desgraciadamente, habitual fenómeno de "copia y pega", y los textos que citan a estas columnas parecen haberse puesto de acuerdo en describirlas en pocas frases y con parecidos términos. 


Número 6

Entre cruzadas. La panoplia templaria en la segunda mitad del siglo XII.
Diego Gallardo Rodríguez.

Año del Señor de 1177. Balduino IV de Jerusalén, El Leproso (1161-1185), cabalga al frente de un exiguo ejército de cruzados bajo el estandarte de la Vera Cruz, decidido a encontrarse con las fuerzas de Saladino en Ascalón y detener su avance. Pero su plan pronto se verá truncado. Los templarios han prometido ayuda, y ochenta caballeros de la Orden marchan hacia allí cuando, hostigados por tropas sarracenas, se ven obligados a refugiarse en Gaza, donde son sitiados. Balduino se encuentra, a su vez, atrapado y rodeado por un ejército numéricamente muy superior. Saladino, fracasado su intento de tomar Alepo en 1175, aun habiendo conquistado gran parte de la región, está dispuesto a reintentarlo y, considerando que el ejército de Balduino no representa una amenaza seria, deja una tropa de contención y continúa su campaña. Rápidamente toma la ciudad de Ramla, y Arsuf y Lydda son sitiadas.

Número 7

La Orden del Temple en el Llibre del Repartiment de Valencia.                                                Santiago Soler Seguí.

El Archivo de la Catedral de Valencia custodia hasta un total de cuarenta y nueve pergaminos referentes a las órdenes militares, documentos repartidos entre las órdenes del Temple, San Juan del Hospital, Calatrava, San Jorge de Alfama y Santo Sepulcro, aunque bien es cierto que esta última era una orden canonical de carácter no militar.

Si buscamos datos sobre la toma de la ciudad de Valencia, tanto en la crónica real como en la abundante documentación existente en los archivos, podremos ver que en ella participaron las órdenes del Temple y del Espital, es decir, la de San Juan del Hospital, junto con la de Calatrava, Ucles (Orden de Santiago) y Santo Sepulcro; pero junto a ellas, también participaron otras órdenes menos conocidas -o de menor importancia- si las comparamos con las anteriores, como la de Alcalá de la Selva, la de San Marcos de Teruel o la de Santa Eulalia.

La Orden del Temple fue, junto a la Orden de San Juan del Hospital, la orden que más beneficios obtuvo tras la toma de la ciudad de Valencia. La historiadora Amparo Cabanes estima que Jaime I les donó cerca de cincuenta casas en el barrio de Lérida, donación solo comparable con la otorgada al obispo de Barcelona, a quién se concedió un total de treinta y una casas en el mismo barrio.

Número 8

Alcalá de Xivert. Tras la historia de la Orden del Temple. Gloria in excelsis Deo.                Santiago Soler Seguí.

Situado en un lugar estratégico entre la Costa de Azahar y el Maestrazgo interior, al sur del Parque Natural de la Sierra de Irta, se encuentra la población de Alcalá de Xivert, población que limita, entre otras, con las localidades de Pulpis, Peñíscola y Cuevas de Vinromá.

Se tiene constancia de presencia humana en el término de Alcalá de Xivert, desde épocas muy antiguas, presencia confirmada por los numerosos hallazgos arqueológicos de época epipaleolítica y neolítica, como los encontrados en la Cova dels Diablets o la Cova de la Torrera. También son abundantes los restos del período íbero, tal y como lo demuestran los poblados conocidos con los nombres de El Palau o El Tossalet; las necrópolis como la Solivella; los restos de época romana; o la presencia de lápidas funerarias en el Corral de Royo, el Corral Blanc y el Almexider. En cuanto a los vestigios medievales más antiguos, se encuentran los de la fortaleza y la medina árabe de Chivert, con lienzos de muralla datados en los siglos X-XII.

Y, aunque fue en mayo de 2018 cuando en todos los medios se anunciaba el descubrimiento de unos grafitis en el castillo de Chivert, bajo el titular: «Hallan un mural en el castillo de Alcalá de Xivert con las pinturas medievales más antiguas de Castellón», lo cierto es que ya se conocían desde hace más de seis años sin que, hasta e esa fecha, se decidiera conservarlos, estudiarlos y catalogarlos. Sin embargo, a fecha de hoy, dos años después de tan esperado anuncio, parece ser que el tema ha quedado de nuevo estancado, sin que hayamos vuelto a tener noticias de ello...

Número 9

La Regla Catalana del Temple. Un ejemplar único.
Gorka Bartolomé Anguita.

Dentro de los diferentes ejemplares que se conservan en la actualidad de la regla del Temple, hay uno que destaca especialmente por sus diferencias y peculiaridades. Nos referimos a la denominada como regla catalana. En este artículo, hacemos un repaso por las diferentes características de esta versión de la regla y tratamos de dar una explicación de la finalidad de las mismas, así como el valor que puede aportar este ejemplar a la hora de conocer más en profundidad el día a día del Temple en la Corona de Aragón.

Teniendo en cuenta que la Orden del Temple tuvo una vida relativamente corta, no llegando a los dos siglos, no deja de ser interesante el hecho de encontrarnos con una variedad importante de reglas en diferentes idiomas y, además, con estructuras, e incluso contenidos, diferentes. En concreto, actualmente existen 16 ejemplares1. Sería de esperar que, apelando a la rigurosidad que caracterizó a la orden militar, lo que representaba sus cimientos y modus vivendi tuviera una estructura mucho más coherente y similar, dentro de todas las copias y traducciones que se realizaron para las diferentes encomiendas, tanto en Europa como en el reino de Jerusalén. Pero, en cambio, nos encontramos con diferentes versiones y, algunas de ellas, con unas diferencias de forma y contenido importantes.

Número 10

Titulcia y la Cueva de la Luna. Otra falsa atribución templaria.
Álvaro Anula Pulido.

Nacieron de un ideal de conocimiento, alcanzaron cimas de saber y trataron de emplear este saber en beneficio de un ideal del que llegaron a creerse únicos poseedores. Su mismo conocimiento les destruyó.

 Con estas palabras, Juan García Atienza sentenciaba su obra La meta secreta de los templarios (1979), libro en el que puso el foco de atención en los enigmas que encerraba la Orden del Temple en España. Para muchos, los templarios no fueron unos simples monjes-guerreros que en una mano blandían una espada y en la otra portaban un crucifijo; y, desde luego, tampoco representaban el estereotipo de caballeros nobles y magnánimos que Hollywood nos ha hecho creer. La Orden del Temple, en resumen, con el paso del tiempo, no solo fue protagonista del ámbito político y religioso.

Más allá de ello, y cubiertos bajo un manto de rectitud, en lo más profundo de sus bailías y encomiendas, los templarios debieron dar, sin duda, rienda suelta al ansia de conocimiento. Un conocimiento que, al fin y al cabo, otorgaba poder.

Por fortuna, y con el paso del tiempo, la verdadera historia de la Orden del Temple -la documentada- gana terreno a las elucubraciones místicas y ocultistas; sin embargo, todavía hay quien asegura que, tal y como afirmaba García Atienza en la citada obra, el Temple se convirtió rápidamente en una compañía multinacional esotérica...

Número 11

La Orden del Temple y el Grial: una aproximación a la literatura.                                              Antonio Huertas Morales.

Desde hace ya varias décadas, la recuperación del imaginario medieval pasa por la Orden del Temple, como ya analizamos en otros lugares. Por eso, aunque las presentes páginas van a centrarse en la literatura, los planteamientos no distan de los que podemos encontrar en otras propuestas ficcionales, como el cine, el cómic o los videojuegos. Si bien creemos que la literatura estuvo antes, han sido la televisión y el cine los que han permitido al templarismo imponerse como fenómeno de los medios de comunicación de masas. Por ello, y porque queremos seguir siendo fieles a la estética de la presente publicación, no queremos dejar de lado la imagen, que también tanta relevancia tuvo en la difusión e interpretación del mundo artúrico.

Abordar solamente la literatura (y, más concretamente, la española, en la segunda parte del presente trabajo) es la primera renuncia que hemos tenido que asumir. La otra, mucho mayor, es obvia: ante la ingente bibliografía que genera cada año la orden del Temple y la dedicada al mito del grial, presentar al lector las fuentes de las que parte la leyenda de los templarios como sus custodios solo puede emprenderse desde la simplificación, asumiendo incluso que será un intento fallido. No obstante, pensamos que valía el esfuerzo, en tanto que se trata, a diferencia de otros motivos, surgidos posteriormente, de una leyenda que tiene sus orígenes bien localizados en la literatura Edad Media...