El poema del templario enamorado

01.08.2020
Si no canto tan seguido / Como solía hacerlo, / Es por gente mala / Que día y noche mira /Si hago un signo de amor hacia ti, /  Dama de valor.
Ahora ciertamente lo sé / Que no lo permitiría, por su culpa, / No ser completamente /  De mi sencilla dama.
Nunca actuaría entonces / Para hacerte daño /A ti, dama de honor. Porque realmente se / Que te traicionaría demasiado. / Así agradezco realmente al Amor: /  Me ha puesto en guardia, / Me quitaría el alma y el cuerpo / Para siempre, / Para ti, dama de valor.

En el Museo estadounidense Walters de Arte antiguo se custodia un manuscrito francés de la regla y estatutos de la Orden del Temple (MS n. 132), un manuscrito de lo más interesante y curioso, ya que al final de los artículos que regían la vida de estos caballeros, inesperadamente, nos encontramos con una poesía de amor compuesta según los cánones clásicos de la poesía denominada "cortes", un concepto literario surgido en la Europa medieval que expresaba el amor en forma noble, sincera y caballeresca, y que se originaba en la poesía. 

Los únicos dos eruditos que se ocuparon del estudio de este poema, diferían en cuanto a la interpretación que debía darse a esta circunstancia :Podría ser supuestamente un templario poeta "cortés" que había ocultado la hoja con la poesía en el manuscrito, o simplemente una adición posterior. El tema es intrigante ya que demostraría una notable sensibilidad amorosa en un ambiente donde el amor por la mujer estaba absolutamente prohibido (la regla templaria enmendaba la prohibición absoluta de trato con mujeres, cuyo rostro el caballero evitará ...), así como un notable interés por las formas artísticas dedicadas al amor profano...


Jose Luis Gómez Navarro