La declaración de un templario: Rodrigo Rodríguez

07.08.2020

Relativo al proceso abierto a la Orden del Temple de Castilla, el texto en que Mathei Egidio, notario del rey, recogía la declaración del templario Rodrigo Rodríguez ante el obispo de Lisboa, don Juan, nos suministra una valiosísima información; procede su legajo del Archivo Histórico Nacional, y fue publicado por Aúrea Javierre Mur.

En el documento n.0 X (1310), el citado templario, en una extensa declaración refiere, con mayor detalle y gravedad que las demás confesiones judiciales, diversos indicios de prácticas sospechosas, entre las que sobresale la anécdota del rey Alfonso X referente a que, para conocer los secretos de los templarios, indujo a un joven de su cámara para que ingresase en la Orden y permaneciese en ella un año, transcurrido el cual se saliese para referir, bajo secreto, lo que hubiera visto.

Añadimos, por su interés, el texto completo del párrafo:...«Eo recepto, ad instantiam domini Regis et multorum et vocato post annum a domino Rege in secreto ut sibi diceret veritatem fuit ei ualde dificile dicere, dicendo quod pocius vellet decapittari quam dicere illud in secretum. Instate domino Rege et incuciante ei timore nisi diceret repondit juvenis quod volebat dicere tamen omnia quod decapittare eum postquam diceret et super hoc dominus Rex fecit sibi iuramentum et quod dixit dictus iuvamis quealiter ingressu religious filit inductus ad negandum Christum et negativ spuendo super Crucem et quod comittebant vivium sodomiticum et quod plura vicia indecentia comittebant et quod interficiebant detegente suum secretum. Interrogatus a quo tempore audivit ista, dixit quod a duobus annis citra ab omnibus comuniter in Palacio domini Regis ubi est domesticus»...

"Recibido el joven, a instancia del señor rey y de otros muchos, y llamado en secreto por el señor rey después del año, para que le dijese la verdad, le fue muy difícil hablar, diciendo que preferiría ser decapitado a contar aquello en secreto. Como instase el señor rey y le atemorizase si no hablare, el joven respondió que quería hablar no obstante le decapitaran después que hablase; el señor rey hizo juramento sobre esto y dijo el citado joven de qué modo, ingresando en religión, le indujeron a negar a Cristo y negó escupiendo sobre la Cruz, y que cometían el vicio sodomítico y muchos vicios indecentes y que mataban a los que descubrían su secreto. Interrogado (Rodericus Roderici) desde cuándo oyó estas cosas, dijo que hace menos de dos años las oyó a todos en general en el palacio del señor rey, donde reside"... 


Jose Luis Gómez Navarro